Rubén Arenas, primer presidente de FCJSC.
El deseo de ayudar a sus pueblos de origen, siempre ha sido una inquietud entre la comunidad mexicana. A su manera y del modo que sea nunca han olvidado a los suyos.
Antes 1de que la Federación de Clubes Jaliscienses del Sur de California (FCJSC) tuviera la relevancia e importancia que tiene ahora entre la comunidad mexicana en Los Ángeles, los clubes de jaliscienses comenzaron agremiarse en varias áreas de California.
En la década de los 70 la comunidad mexicana en Los Ángeles, comenzó a organizarse y entonces esa emoción y ganas de ayudar al prójimo, parecía ser un contagio.
María Elena Serrano, quién fue Señorita México Los Angeles en 1980, cuenta que en ese entonces, sólo había dos organizaciones que ran el Comité Cívico Patriótico y la Casa del Mexicano.
“Luego de mi reinado, me quedé a trabajar en el comité, realizando varias actividades”, cuenta. Unos años después se creó la Federación de Clubes Unidos Mexicanos, de donde Serrano formó parte y fue la segunda presidente de dicha organización.
Antes de su salida en 1986, dice, los zacatecanos fueron los primeros en querer formar su propia federación y ella contribuyó a que se diera ese proceso. “Por eso mucha gente cree que soy zacatecana, porque ellos me reconocen como co-fundadora de su federación, pero soy michoacana”, comenta.
Mientras los zacatecanos se organizaban ya como federación, los clubes jaliscienses comenzaron a “brotar” por varias ciudades de Los Ángeles. Tal es el caso de los clubes Barrios Unidos de Huejucar que se fundó en 1989, dos años antes de crearse la FCJSC, y Cihuatlán.
Cada club tenía sus propios objetivos, intereses y trabajan por caminos separados. “Por esa razón no era fácil que el gobierno nos tomara en cuenta”, dice Ismael Villalpando, presidente del Club Ayotlán, fundado hace 17 años y de esos, 13 de pertenecer a la federación.
El nacimiento de la FCJSC
Todo comenzó con un sueño que ya no querían fuera sólo un sueño. Pero por más que se le buscaba no se le encontraba forma.
Rubén Arenas, primer presidente de la Federación de Clubes Jaliscienses, recuerda que en aquel entonces, los enlaces con el Consulado de México en Los Ángeles y con el gobierno de Jalisco empezaban a fortalecerse.
Cada vez eran más frecuentes las reuniones y más fortificadas las peticiones. Eran los tiempos en que líderes de algunos clubes jaliscienses conjugaban el verbo “poder” de todas las maneras posibles: se reunían cuando podían, juntaban el dinero que podían y a cómo podían lo destinaban a las comunidades que representaban.
Hasta que una tarde de 1991, durante una reunión con el entonces cónsul de México en Los Ángeles, José Ángel Pescador y el gobernador de Jalisco, Guillermo Cosio Vidaurri, se lanzó la primera propuesta para organizar a todos los clubes jaliscienses.
No obstante, como ocurre con muchos proyectos nacientes, nada pasó. “No sólo queríamos una organización más, sino un organismo que identificara las necesidades reales de nuestros municipios”, precisó Arenas.
En ese entonces, los gobiernos de varios estados así como el federal, entonces encabezado por Carlos Salinas de Gortari, comenzaron a descubrir el “poder” de los migrantes. Zacatecas había dado la primer muestra con su ingenioso programa Uno por uno, luego Dos por uno y que terminó en 3X1.
Ese mismo año de 1991, Salinas de Gortari invitó a algunos líderes de clubes a su residencia de Los Pinos, en la ciudad de México y allá les extendió el apoyo a través de los estados para establecer el conocido Programa 3×1 para todos los estados.
Arenas, emocionado con la propuesta, regresó a Los Ángeles para informar a algunos líderes de clubes aquella propuesta. Ese año la Federación de Clubes Jaliscienses vería su primera luz de día.
Siete clubes jaliscienses fundaron la federación. Además el Club Zapopan, representado por Arenas, también estaban Pegueros y San Martin de Bolaños.
Luego llegaron otros clubes como Ayotlán, Concepción de Buenos Aires, Hacienda el Cabezón, entre otros.
“Una vez en la federación fue más fácil conseguir información del gobierno y trabajar con el programa 3X1”, relata Victor López, presidente del Club Concepción de Buenos Aires. Ahora la FCJSC es de las más grandes con más de cien clubes agremiados y la que mayores proyectos sociales y productivos trabaja.
SJ

